0

Lo que Dios quiere y tiene para nosotros

asdasdasdas

Lo que Dios quiere y tiene para nosotros

Según el registro de 1Timoteo 2:4, Dios desea que todos los hombres (sin excepción,) sean salvos y además vengan al conocimiento de la verdad. Ser salvo en la Biblia es también llamado ser completo, lo que es lo mismo que decir renacer de Su espíritu lo cual hace que una persona sea hijo o hija de Dios.

Para saber cuál es la voluntad de Dios, tenemos que conocer la Palabra de Dios y entenderla para poder creerla, y de esa forma lograr la plenitud (integridad) física, mental y espiritual que Sus hijos pueden disfrutar. Cuando hemos aceptado una información como cierta, es cuando podemos creerla y por consiguiente aplicarla para recibir el beneficio de hacerlo.

Dios no quiere que seamos ignorantes de los asuntos espirituales, lo cual está debidamente documentado en 1Corintios 12:1, como tampoco quiere que ignoremos Su Palabra según vimos mas arriba en 1 Timoteo. Podemos ser diligentes en conocerle a El de tal manera de no ignorar Sus promesas, no ignorar Su maravillosa obra
de redención (llevada a cabo por la obediencia amorosa de Su unigénito hijo
Jesucristo), por medio de la cual, hoy somos Sus hijos amados, cuando creemos
que El lo resucitó de los muertos y confesamos, al Señor Jesucristo, como nuestro Señor y Salvador.

Dios nos ha amado, nos ama, y continuará amándonos por siempre, nos ha
dejado Su Palabra escrita, en la cual ha plasmado Su voluntad, para que a
través de ella lo conozcamos, y podamos comprobar que Su voluntad es buena,
es agradable y es perfecta (Romanos12:2). Sus promesas están allí, y cuando
hacemos Su voluntad las obtenemos.

Todo lo que recibimos de parte de nuestro amado Padre Celestial nos lo ha
dado por gracia, gratuitamente y es de esa misma forma que deberíamos darlo a otros, sin egoísmos. Siempre podemos estar listos, para ejercer con diligencia, el
ministerio encomendado por Dios de reconciliar al hombre de tan sólo cuerpo y alma con el Padre celestial para que el también pueda ser un hijo o una hija.

Cuando nos detenemos y vemos todos lo que Dios ha hecho por nosotros,

nuestros corazones rebozan de gozo, nos regocijamos en Su gracia, amor y
misericordia, y eso es lo que puede movernos a ser agradecidos con El, entonces,
con grande amor, compartimos de lo que EL nos ha dado, para que otras
personas disfruten del inmenso privilegio de ser un hijo, o una hija de
Dios. Es el mayor regalo que podemos recibir: Ser renacido del Espíritu
Santo de Dios, y ser parte del Cuerpo de Cristo.

¡Qué grande gozo poder reconocer lo que Dios quiere y tiene para nosotros en Su Palabra!

DIOS les bendiga,

Comments

comments

AngelBoy

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.